Austin, Texas – Martes 6 de enero de 2026.
Con profunda fe y un marcado sentimiento de esperanza, la comunidad venezolana en Austin se congregó este martes en la Iglesia Católica St. Joseph para celebrar una Misa de Acción de Gracias por Venezuela, tras la reciente captura del dictador Nicolás Maduro, un hecho que ha generado reacciones significativas dentro y fuera del país suramericano.
La ceremonia religiosa reunió a decenas de venezolanos, así como a otros hispanos en Texas solidarios con la causa democrática venezolana, quienes elevaron oraciones por el futuro del país, la paz nacional y, de manera especial, por la liberación de los presos políticos que aún permanecen detenidos por razones ideológicas.
Un acto de fe, memoria y esperanza
Durante la homilía, el mensaje central giró en torno a la justicia, la reconciliación y la dignidad humana. Para muchos de los asistentes, esta misa representó no solo un acto religioso, sino también un espacio de sanación colectiva para una diáspora marcada por el exilio forzado, la separación familiar y la persecución política.
“Hoy damos gracias, pero también pedimos fortaleza para Venezuela. No celebramos venganza, celebramos la esperanza de un país libre”, expresó Gustavo Martínez, Director de la Asociación de Venezolanos en Austin (AVA) al finalizar la ceremonia.
La diáspora venezolana en Texas sigue activa
La captura de Maduro ha sido interpretada por numerosos venezolanos en Austin como un punto de inflexión histórico. En ese contexto, líderes comunitarios presentes destacaron la importancia de mantenerse organizados, informados y unidos como comunidad migrante, reafirmando el compromiso de continuar apoyando iniciativas humanitarias y de concientización.
Texas alberga una de las comunidades venezolanas de mayor crecimiento en Estados Unidos, y ciudades como Austin se han convertido en espacios clave para la expresión cívica, cultural y espiritual de los venezolanos en el exilio.
Hispanos en Texas unidos por la libertad
La Misa de Acción de Gracias en la Iglesia St. Joseph se consolidó como un símbolo de unidad entre los hispanos en Texas, demostrando cómo la fe y la comunidad continúan siendo pilares fundamentales para quienes luchan, desde el exterior, por un futuro democrático en Venezuela.
